Una interesante alternativa a los refrescos

Inaugurando agosto y en pleno verano, el calor acucia como nunca, apoderándose de nosotros la sed, así como la imperiosa necesidad de beber líquidos para no deshidratarnos. Y aquí es donde la industria alimentaria hace su agosto —valga la redundancia— ofreciendo opciones líquidas que son de todo menos aconsejables. Y no me refiero en este caso al peor escenario con diferencia, las bebidas alcohólicas, sino al siguiente peor escenario que viene inmediatamente después: los mal llamados refrescos —pues en realidad son bebidas azucaradas que lejos de mitigar la sed la aumentan, perjudicando a todos los niveles—.

¿Sería posible encontrar una opción parecida a un refresco pero que no sea tan insaludable ni inadecuada?

Mi respuesta es que sí: los supermercados Dia ofrecen un verdadero refresco a base de agua con gas, vitaminas C, B6 y B12 —en una baja proporción que no afecta en negativo a la salud, como sí pueden hacer los suplementos en grandes dosis—, así como un ligero toque aromático en el trasfondo, con un interesante formato similar al de una bebida energética, que además cumple con la idea psicológica que proporciona un refresco, pero sin aportar calorías vacías e innecesarias, cafeína o edulcorantes que, si bien son acalóricos, no obstante se desaconsejan porque alteran la percepción del sabor dulce en las papilas gustativas.



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